El martes pasado estrenamos oficialmente nuestro nuevo telescopio de 8 pulgadas, ya colimado y con ganas de demostrar de qué es capaz. Y nosotros, para qué mentir, igual de emocionados que si fuera noche de estrenos en un observatorio profesional.
A las 18:00 nos reunimos en la puerta del instituto El profe Juanma y Juan Carlos con un grupo de alumnos y alumnas (Raúl, Iago, Sofía, etc.) que suelen acompañarnos.
1. EE Cephei: seguimos aportando datos a un gran proyecto colaborativo
Comenzamos la sesión con la medición de la estrella binaria EE Cephei, un sistema que actualmente está siendo seguido por varios aficionados españoles y extranjeros. Nuestro grupo participa en lo que probablemente se convertirá en uno de los estudios más completos de esta estrella.
Tomamos nuevas medidas de brillo con el 8″, que ya desde la primera noche demostró por qué un buen telescopio marca la diferencia.
2. Nebulosa del Anillo (M57): ampliamos nuestra primera captura
Después, apuntamos hacia uno de los objetos más agradecidos del cielo profundo: la Nebulosa Planetaria del Anillo, M57.
De este objeto ya teníamos una fotografía inicial de 10,5 minutos de exposición, pero esta vez nos propusimos algo más ambicioso: llegar a los 50 minutos para obtener un mayor nivel de detalle y profundidad.
En la entrada dejamos la imagen previa a modo de referencia, para comparar más adelante la evolución de nuestro trabajo.
3. NGC 7331 y el Quinteto de Stephan: revisitando clásicos con mejor equipo
Nuestra siguiente parada fue la galaxia NGC 7331, acompañada del famoso Quinteto de Stephan, uno de esos grupos galácticos que siempre impresiona cuando aparece en la pantalla.
Ya contábamos con una captura anterior —realizada con otro telescopio— de unos 50 minutos de exposición, pero ahora tocaba ver qué era capaz de hacer nuestro nuevo 8″.
La idea es repetir esa toma, mejorarla y dejar constancia del progreso en nuestro archivo de astrofotografía. También dejamos en esta entrada la captura antigua para que se pueda comparar más adelante.
4. Fotografía de un asteroide: la intriga siempre es bienvenida
Para terminar la noche, dedicamos tiempo a registrar un asteroide. No todos los días se combina cielo profundo, variables y cuerpos menores en una sola sesión, pero ¿por qué no?
Son objetos discretos, pero tienen ese encanto de “viajero silencioso” que hace especial verlos moverse entre las estrellas de referencia.
Cierre de la sesión
Tras varias horas de observación, frío y muchas conversaciones interesantes alrededor del telescopio, nos fuimos a casa con la sensación de que este 8″ va a darnos juego para rato.
La combinación de nuevas mediciones, imágenes mejoradas y participación en proyectos colaborativos convierte cada observación en algo más que una simple práctica: es ciencia en tiempo real, hecha desde el patio de un instituto.



